domingo, 12 de febrero de 2012

Ya nada es igual

Ya no eres tú.
Tú a mi no me entiendes.
El tiempo cambia a las personas,
las personas mienten.
Y yo ya no te creo,
estás diferente.
No soy yo,
dices que tú tampoco.
¿Entonces qué diablos pasa?
¿Será el presente?
Todo vino de repente,
así que ni me lo creía,
lo digo seriamente.
Dime qué de mi sería,
si te fueras,
si no pudiera, verte tenerte, besarte, poseerte,
hacerte mío para siempre.
Si pudieras sentir lo que siento
dentro de este cuerpo,
aunque parezca de cemento, tengo sentimientos.
Sé que tan solo soy una entre cientos,
y te aseguro, que puedo dártelo todo,
de algún modo, te lo juro.
Siento que para ti no es duro,
y miento si te miro a los ojos y,
te digo que me arrepiento.
No es justo, explícame por favor,
si no eres tú dime,
¿de quién es el error?
Jamás entenderás como me siento en este instante,
quizás si estuvieras en mi lugar seria diferente.
Estás distante y si soy importante para ti, 
sólo pido explicaciones, aunque no las debería pedir.
Quiero que entiendas que esto te lo digo de corazón,
ya nada es igual, me cuesta olvidar, soy yo la que está mal.
No eres tú, quien llora desconsolado y ha borrado,
los recuerdos que me dabas cuando estabas a mi lado.
No eres tú, quien está medio tirado en el suelo,
sin consuelo, en un duelo con el ego destrozado.
No eres tú, quien tiene pesadillas todos los días,
y llora en agonía soñando lo que tenía.
No eres tú, quien falló y ahora cumple condena.
No eres tú, la que está así soy yo.
¿Sabéis cuál es la diferencia?
A mi me hiere su indiferencia.
Se me agota la paciencia no puedo esperarte más,
es el arte de olvidarte porque nunca volverás.
Me das dolor y sufrimiento, sin sabor, abatimiento,
yo le cuento lo que siento y el tormento es un horror.
Por un error ahora el viento ya no sopla igual de lento,
y si miento es el lamento del tiempo sin nuestro amor.
Con el dolor de aquella llamada derretí la relación,
y de la tarta se apagaron las velas de la pasión.
Un latido y el corazón herido, desamor fingido, 
he bebido y he vivido y no olvido mi dolor.
La pluma de mis alas arrancadas me recuerda,
que yo fui quien saltó, 
pero tu fuiste quien ató al cuello la cuerda.
Ya no respiro, y si lo hago,
es del humo de cenizas que volaron de un soplido.
Ya no pido que regreses y me beses sin sentido.
Peor que las pesadillas y no poder despertar,
es estar despierto en vida sin nada en lo que soñar.
Y es que olvidar no es nada fácil, perdonar tampoco,
el corazón es frágil, tantísimo que el mío está roto.
Noto que pronto, 
solo te reconoceré en fotos.


No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.
No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.
No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.
No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.
No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.
No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.
No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.
No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.                     No eres tú.


sábado, 11 de febrero de 2012

Y todo se desvanece

Todo se desvanece en ese preciso momento en que lo ves marchar.
Sabes que nada volverá a ser igual.
Entonces piensas en que no hay final feliz,
nunca lo hubo, nunca lo habrá.
Sientes admiración por esas personas que son fuertes,
pero ves que tú no puedes, que tú te hundes.
Los sentimientos vuelan, los notas,
pero también notas que están solos, nadie siente lo mismo hacia ti.
Ciertamente me equivoqué pensando en un futuro junto a ti.
Sin embargo, lo hecho, hecho está, no se puede cambiar nada ya.
No todo es tan bonito como te lo pintan.
Lo siento tanto, de verdad, sé que no soy perfecta,
pero decidido está, no volveré a mirar hacia atrás.
Nadie puede calmar,
este odio que encierro dentro,
mi cuerpo está por explotar,
murió y quedo sin sentimientos.
No es que mi corazón este roto,
es que ya no es el mismo.
Las promesas son mentira,
el silencio es el único que de verdad te escucha,
el tiempo nos olvida,
la vida es una continua lucha.
Mis heridas no se sanan, pero sí se hacen más grandes.
¡Tú no me entiendes!
¡Cállate, mírame!
Dime qué sientes.
decides si quieres olvidarme o vivir con esto.
Te juro que pensé,
que tú podrías ser mi vida,
y no quiero pensar
que me equivoqué como la mayoría.
Sé que mereces mucho más, 
quizás me sienta así por nunca sabértelo dar.
Se empieza por perder la ilusión,
luego la magia,
después va la esperanza,
hasta que al final,
no queda nada,
solo rabia, odio,
todo porque esto se acaba.
Sientes como la poca luz que queda,
se apaga.
No hay final feliz,
pero sí pudo haberlo.
Fue por nuestra culpa,
empezaste a pasar,
y yo dejé de poner de mi parte,
me callé y así fue,
como todo se vino abajo meses después.
El orgullo venció al corazón,
los dos tuvimos fallos,
pero yo me acabé cansando del amor,
cuando que tú no.
Ya he cambiado,
no quiero ser esa cobarde
que se dio por vencida.
Ya no soy así,
aunque mi cama esté ya vacía.
Solo soy una más,
o ni siquiera eso.
Perdí personas,
perdí el tiempo,
perdí cosas que me importaban,
cosas que no podrían pagar ni el mismísimo dinero.




No hay final feliz, pero sí pudo haberlo.
No hay final feliz pero sí pudo haberlo.
No hay final feliz pero sí pudo haberlo.
No hay final feliz pero si pudo haberlo.